El Camino a PARAMA PURUSHA es LA ENTREGA; y EL ENCUENTRO se da cuando te importa más el otro.
La DEVOCION DEL ENAMORADO junto a la EMOCIÓN de sentirte AMADO es la hoguera donde arde EL FUEGO del ESPIRITU.
El Yoga de JESUS contiene el último entendimiento Advaita, la última Iluminación Vipassana. Todo está en ÉL.
"NIEGUESE a sí mismo" ¿Todavía mandas TU en SU casa? No le busques ... no está perdido ni ahí fuera, "eres" ÉL QUE ES y olvídate de tí, solo Sé eso que buscas... sucede, no identificar, no conceptuar, juzgar o limitar... no es YO SOY desde ese ego... sencillamente "YO SOY" es LO QUE YO SOY
Salí de la New Age por su afán en el YO y ascender, cuando la perfección viene al revés (Dios se hace hombre, es Su Gran Obra) EL REINO DE DIOS vuelve a la Tierra.
Este blog es foto de una evolución... tantos caminos recorridos y al final todo cedió ante la Omnipresencia y Omnipotencia del ESPIRITU SANTO y el Supremo Nombre de JESUS. ... ¡¡¡ Hasta los muertos siguen resucitando hoy A SU NOMBRE... GLORIA !! Maranata!

01 septiembre 2026

Ora como Jacob

 

En la teología y el estudio bíblico, la forma de orar de Jacob se pone como ejemplo precisamente por su evolución espiritual, pasando de ser un orador egoísta y negociante a convertirse en un modelo de oración madura, persistente y completamente dependiente de Dios. [1, 2]
Jacob no oraba igual al principio que al final. Su vida de oración se divide perfectamente en tres etapas que reflejan su transformación:

1. El principio: La oración transaccional y el "contrato" (Génesis 28)
Al inicio de su historia, tras huir de su casa por haber engañado a su hermano, Jacob tiene la famosa visión de la escalera. Cuando se despierta, su reacción no es de entrega total, sino de negociación. [1]
Su oración fue un condicionamiento hacia Dios:
"Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje... y si me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, el Señor será mi Dios... y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti." (Génesis 28:20-22)
  • ¿Cómo era su oración? Manipuladora e inmadura. Jacob veía a Dios como un socio comercial. Básicamente le dijo: "Si tú me cuidas, me vistes y me alimentas, entonces yo dejaré que seas mi Dios y te pagaré un diezmo". No buscaba la voluntad divina, buscaba usar a Dios para sus propios planes individuales. [1]
2. El punto de quiebre: La oración basada en la promesa (Génesis 32:9-12)
Veinte años después, Jacob regresa a su tierra cargado de culpa y con un pánico terrible porque su hermano Esaú viene a su encuentro con 400 hombres armados. En medio del miedo más profundo, Jacob eleva la que es considerada la oración más larga y madura de todo el Génesis: [1, 2, 3]
  • Comienza recordando la Palabra: Le dice a Dios: "Tú me dijiste: Vuélvete a tu tierra...". [1]
  • Muestra humildad: Reconoce por primera vez sus limitaciones: "Menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo". [1]
  • Reclama las promesas, no sus méritos: Termina diciendo: "Y tú has dicho: Yo te haré bien...". [1]
  • ¿Por qué es un ejemplo aquí? Porque enseña la importancia de orar usando las promesas de Dios. Jacob ya no negocia basándose en lo que él va a hacer, sino en lo que Dios ya había prometido cumplir. [1]
3. El final y el clímax: La oración como una "lucha" de fe (Génesis 32:24-30)
Inmediatamente después de esa oración, esa misma noche, ocurre el misterioso encuentro donde Jacob se queda solo y lucha cuerpo a cuerpo con un varón (un ángel o Dios mismo) hasta el amanecer. El ángel hiere la articulación de su muslo, dejándolo cojo y sin fuerzas físicas. [1, 2, 3, 4]
En ese momento de debilidad total, Jacob se aferra al ángel y pronuncia la frase por la que su oración es un ejemplo universal:
“No te dejaré, si no me bendices.”
  • ¿Cómo era su oración al final? Se convirtió en una rendición absoluta a través de la persistencia. Al herirle la cadera (el punto de apoyo de la fuerza de un guerrero), Dios le demostró que sus mañas, engaños y fuerzas humanas ya no servían. Jacob entendió que no podía vencer a Dios, pero que podía aferrarse a Él. Su oración dejó de ser palabras para convertirse en un acto de resistencia y fe implacable. [1, 2, 3, 4]

¿Cuál es la gran lección de su evolución?
Etapa de JacobEstilo de OraciónActitud del Corazón
El Jacob del inicio (Suplantador)"Si tú me das, yo te sirvo"Busca controlar a Dios para beneficio propio.
El Jacob del final (Israel)"No te suelto hasta que me transformes"Busca la presencia de Dios por encima de su seguridad física.
Se pone como ejemplo porque nos muestra que la oración no cambia los planes de Dios, sino que nos cambia a nosotros. Jacob entró a esa noche de oración llamándose Jacob (que significa "el que suplanta" o "engaña") y salió de ella llamándose Israel ("el que lucha con Dios y prevalece"). Pasó de orar con la boca para pedir cosas materiales, a orar con todo su ser para pedir una transformación de identidad.

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